Homenaje a D. Santiago Ramón y Cajal, creador de la teoría neuronal

Nuestro compatriota y Premio Novel decía “Hemos investigado la marcha y conexiones de las fibras nerviosas y no hemos logrado nunca ver una anastomosis entre las ramificaciones de dos estructuras protoplásmicas diferentes. Las fibras se entrelazan formando un plexo complicadísimo y tupido, pero jamás una red. Las neuronas son unidades independientes. Cada elemento neuronal es un cantón absolutamente autónomo”.

El manto cortical se encuentra formado por neuronas y fibras nerviosas que establecen entre ellas contactos, en los que claramente podemos apreciar la existencia de un espacio libre que separa a ambas estructuras, el espacio  intersináptico. Este espacio es el lugar donde se liberan desde la formación terminal presináptica las sustancias neuroactivas que actúan sobre los receptores específicos situados en la membrana postsináptica, generando una corriente eléctrica que excita o inhibe la transmisión del impulso nervioso.

Cajal demostró la no continuidad física entre las fibras nerviosas que invaden la corteza cerebral y los elementos neuronales que la forman. Existe pues un espacio real, sin elementos interpuestos, que separa a las dos superficies de esta formación que Sherrington (1897) denominó “ sinapsis”.